domingo, 6 de octubre de 2013

IMAGINO UN MUNDO…



PAZ Y JUSTICIA

·      Imagino un mundo en paz.
·      Imagino un mundo en el que impera la justicia y en el que la verdad brilla con luz propia.
·      Imagino un mundo en que la justicia se basa en la restitución del daño causado.
·      Imagino un mundo en que la paz se cultiva como la única opción.
·      Imagino un mundo en que nadie es una amenaza para su vecino.
·      Imagino un mundo en que se acaban las guerras por falta de asistencia.
·      Imagino un mundo en que la delincuencia disminuye porque no es rentable.
·      Imagino un mundo en que si quieres paz, siembras paz, cultivas paz y recoges paz.
·      Imagino un mundo en que los jueces deban experimentar de incógnito las cárceles.
·      Imagino un mundo en que la justicia está basada en la verdad, no en el procedimiento.
·      Imagino un mundo en que las penas duran el tiempo que dura la restitución del daño.
·      Imagino un mundo en que los delitos prescriben cuando se subsana el daño causado.

CONVIVENCIA

·      Imagino un mundo en que los seres humanos viven en armonía y disponen de todo lo necesario para desarrollar sus vidas.
·      Imagino un mundo en que es más importante ser que tener.
·      Imagino un mundo en el que florecen las comunidades humanas en perfecto equilibrio entre ellas y con el maravilloso planeta que nos acoge.
·      Imagino un mundo en el que los seres humanos cuidan unos de otros, independientemente de su color, lengua, sexo, edad o cultura.
·      Imagino un mundo en que las comunidades humanas cuidan unos de otros en una red que cubre todo el planeta.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos saben que su bienestar depende del bienestar de todos los demás.


EDUCACION

·      Imagino un mundo en el que la información y el conocimiento son patrimonio innegable de toda la Humanidad.
·      Imagino un mundo en que las cárceles han sido sustituidas por escuelas, universidades y centros de investigación.
·      Imagino un mundo en que las personas disponen de tiempo, espacio y libertad para cultivar las ciencias, las artes y la cultura.
·      Imagino un mundo en que las armas han sido sustituidas por libros.
·      Imagino un mundo en que los niños van a la escuela a enseñar a los adultos.
·      Imagino un mundo en que la educación se basa en la verdad, el respeto y la dignidad.

ENERGIA

·      Imagino un mundo en el que la energía necesaria para nuestro desarrollo es gratuita, abundante y renovable.
·      Imagino un mundo en que se obtiene todo tipo de energía por procedimientos limpios y sanos.
·      Imagino un mundo en que todo el mundo dispone de la energía necesaria, como del aire para respirar.
·      Imagino un mundo que aprovecha todas las formas de energía que la Tierra nos regala.

MEDIO AMBIENTE

·      Imagino un mundo en que el planeta se encuentra en perfecta armonía con la humanidad que lo habita.
·      Imagino un mundo en que los cuatro elementos colaboran fraternalmente con la Humanidad.
·      Imagino un mundo en que el sol, el fuego, el agua, el aire y la tierra son patrimonio de la Humanidad.
·      Imagino un mundo en que se cultiva el silencio como la más sublime de las músicas.

SOCIEDAD / PARTICIPACION SOCIAL

·      Imagino un mundo en que los ciudadanos son libres y participan creativamente en los asuntos que afectan a todos.
·      Imagino un mundo en que los medios de comunicación de masas ya no son útiles porque todos saben reconocer sus mentiras.
·      Imagino un mundo en que los políticos buscan trabajo porque los ciudadanos se ocupan de sus asuntos.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos jamás renuncian a su dignidad.
·      Imagino un mundo en que a los ancianos se les respeta por su experiencia y sabiduría.
·      Imagino un mundo en que a los adultos se les respeta por su ética y su responsabilidad.
·      Imagino un mundo en que a los jóvenes se les respeta por su entrega, su generosidad y su valentía.
·      Imagino un mundo en que a los niños se les respeta por su alegría, frescura e imaginación.
·      Imagino un mundo en que hombres y mujeres colaboran sin competir entre ellos.
·      Imagino un mundo en que a todos se les valora por su potencial, no por sus circunstancias.

ECONOMIA

·      Imagino un mundo en que los bancos buscan alguien que quiera utilizar su dinero.
·      Imagino un mundo en que los bancos se esfuerzan por ser útiles a la sociedad.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos gestionan su riqueza a salvo de los bancos.
·      Imagino un mundo en que las comunidades humanas controlan directamente la riqueza que generan.
·      Imagino un mundo en que los especuladores se roban entre ellos.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos saben distinguir la verdad del engaño.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos saben distiguir lo verdadero de lo falso.
·      Imagino un mundo en que hay suficientes recursos para todos.
·      Imagino un mundo en que se pagan impuestos por la riqueza que no sirve al bien común.
·      Imagino un mundo en que se pagan impuestos por la tierra y la riqueza que se acaparan.
·      Imagino un mundo en que se pagan impuestos por el dinero que se detrae de la sociedad.
·      Imagino un mundo en que es delito provocar o aumentar la pobreza.
·      Imagino un mundo en que las empresas se valoran por la riqueza que reparten, no por la que acaparan.


SALUD

·      Imagino un mundo en que todos disponen de alimentos sanos, agua pura y aire limpio.
·      Imagino un mundo en que todos los ciudadanos pueden disponer de una vivienda digna y saludable.
·      Imagino un mundo en que los médicos se ocupan de la salud y de la vida.
·      Imagino un mundo en que los médicos deban experimentar, de incógnito, los hospitales.
·      Imagino un mundo en que la salud se basa en la paz interior y en la felicidad.
·      Imagino un mundo en que la salud se asegura desde el alma.
·      Imagino un mundo en que la salud se apoya en el juego y el ejercicio al aire libre.

TRABAJO

·      Imagino un mundo en que todos los individuos hacen generosa y libremente lo que saben hacer, y todos encuentran lo que necesitan.
·      Imagino un mundo que ha cambiado la competencia por la cooperación.
·      Imagino un mundo en que un ciudadano sin trabajo es un drama para la sociedad.
·      Imagino un mundo en que un ciudadano sin ocupación es un derroche injustificable.
·      Imagino un mundo en que la sociedad lamenta profundamente cuando no consigue que los ciudadanos produzcan riqueza.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos no consienten su propia explotación.

ESPIRITUALIDAD

·      Imagino un mundo en que los ángeles y las personas caminan juntos y no se les distingue.
·      Imagino un mundo en que Internet sólo se usa para difundir anuncios, porque todas las almas y mentes ya están interconectadas.
·      Imagino un mundo en que cada persona ha conseguido conectar con su Dios interior en perfecta armonía con sus vecinos.
·      Imagino un mundo en que los templos son lugares para la alegría y la celebración sin fronteras.

Activismo Social 4.0



ACTIVISMO SOCIAL 4.0

Estamos en la era de las redes, del ciberespacio, de la cibersociedad, también reconocida como un conjunto de redes-sociales. Las estructuras cambian, la mentalidad cambia y los hábitos, tanto individuales como colectivos también están abocados al cambio.

Heráclito, hacia el año 500 a.C., defendía el paradigma del cambio incesante, mientras que su oponente Parménides se empecinaba en el inmovilismo. A estas alturas, parece que Heráclito estaba más acertado aunque, según se mire, también sabemos que todo cambia para que todo siga igual.

Por la misma época, siglo V a.C., se inició en la antigua Grecia el sistema de gobierno que se ha hecho tan conocido: la democracia. Para ser rigurosos habría que llamarla democracia 1.0, porque fue la primera versión de tal sistema político. La verdad es que a los griegos de aquella época les debemos casi todo en lo que se basa nuestra civilización. ¡Qué ingrata es la Historia! ¡Qué humillante e innecesaria resulta la miseria con que se ha aplastado al pueblo griego en nuestros días! Pero tenemos que reconocer que nada ocurre por casualidad y que, además, todo ocurre para un bien mayor. Solamente nos falta perspectiva, y paciencia para reunir todos los datos.

Sin ser demasiado rigurosos con la Historia (ése es el voto de los historiadores) podemos establecer que la democracia 1.0 tuvo un largo periodo de olvido: la Edad Media, el Renacimiento y parte de la Edad Moderna. Largo periodo en que la Monarquía le tomó el relevo.
Podríamos decir que fue en la Revolución Francesa (1789) cuando se recuperó la fórmula de la democracia y se instauró la segunda versión; es decir, la democracia 2.0. Todas las democracias instauradas desde entonces se basan y toman como referencia la democracia 2.0 redefinida junto al silbido de la guillotina.

Hicieron falta 2 Guerras Mundiales, ya en el siglo XX, para que la democracia, conviviendo a veces con su antagonista la monarquía, entrara en su tercera y descafeinada versión. La democracia 3.0 que se ha desdibujado desde entonces, con algunas honrosas excepciones en los países nórdicos, sufriendo enorme degradación y desnaturalización respecto a las versiones creadas por los filósofos griegos y por los revolucionarios franceses.

El activismo social también ha experimentado un largo proceso evolutivo, desde el activismo 1.0 que pretendió acabar con la esclavitud en tiempos romanos de Espartaco, la Humanidad se ha rebelado contra la injusticia casi siempre con métodos violentos. Lógicamente, los poderosos, los más proclives a practicar la injusticia, enseguida se dieron cuenta y se dotaron de ejércitos y policías preparados para sofocar, con mucha más violencia, cualquier protesta legítima de sus víctimas. Ya en tiempos de Platón, que no era precisamente un matón de barrio, escribió y formuló la inevitabilidad de la ejecución del tirano por el pueblo que éste se había esforzado en oprimir.

Abusando de la licencia que nos exime del rigor histórico, diríamos que la Revolución Francesa, con su incansable guillotina, instauró la segunda version: el activismo social 2.0, como lo denominaríamos en nuestra jerga cibernética.

Avanzando el cursor de la Historia llegamos a encontrarnos con otra forma innovadora de protestar, cuyo padre innegable es Mahatma Ghandi: el activismo social 3.0 consiguió sacudirse para él y para todo el pueblo de la India el yugo opresor de, nada más y nada menos que, El Imperio Británico, sin disparar un solo tiro y sin cortar una sola cabeza. A cambio, él mismo fue asesinado violentamente, pero su legado histórico aún no ha sido superado y no se puede negar que ha creado escuela. Ghandi es el arquetipo viviente del Pacifismo.

Y así llegamos a nuestro tiempo. El panorama social, político y económico ha cambiado muchísimo. Los acaparadores del poder han aprovechado la escuela de los siglos, seguramente espoleados por la lección que aprendieron bajo la guillotina, han sofisticado muchísimo sus métodos de expolio, opresión y represión empleados con la población, con los ciudadanos de los que viven y a los que necesitan en muchos más sentidos de los que se atreverían a reconocer.

Y nosotros, los ciudadanos, nos hemos visto abocados a tener que preparar rápidamente una próxima versión de nuestro activismo social: el activismo social 4.0 debe conseguir librarnos de las modernas formas de esclavitud a las que parece que pretenden reducirnos. Nuestros opresores están obsesionados con el control de la población, pero se encuentran en un callejón sin salida, porque necesitan a esa población como el aire que respiran. Tienen, al parecer, el proyecto de reducir sensiblemente la población mundial, pero saben que no pueden excederse porque necesitan un mínimo volúmen crítico que soporte y mantenga en pie el mundo que ellos necesitan para vivir en la forma que se han acostumbrado a vivir.

Los ciudadanos nos encontramos ante la obligación moral, cultural y evolutiva de superar los hitos de nuestros predecesores. No nos podemos permitir una revuelta como la de Espartaco, ni como la de los Revolucionarios de la Bastilla, y parece que las técnicas de Ghandi tampoco están resultando demasiado eficaces, porque los que aspiran a controlar el mundo han dejado de respetar ninguna de las Declaraciones de Derechos o de las Constituciones que los ciudadanos nos hemos esforzado por redactar, defender y hacer cumplir en estos últimos siglos.

Se diría que aquellos que aspiran a controlar el mundo, (parece que apenas representan el 1% de la población mundial), han comenzado una espiral de provocación y agresión en todos los frentes con el fín de forzar una manifestación violenta de la población que les daría la justificación para llevar a cabo el verdadero exterminio que les gustaría ejecutar.

No falta quien reconozca que estamos ante la Tercera Guerra Mundial. La diferencia es que, en esta ocasión, la guerra reúne una serie de características novedosas:
1 – No ha sido declarada, y parece que no va a ser reconocida oficialmente.
2 – Aunque se habla de una supuesta guerra contra el Terrorismo, el enemigo de los que aspiran al control mundial es el resto de la población. En este ocasión no se trata de una guerra entre países, ni entre culturas, ni siquiera entre religiones.
3 – La Justicia (los tribunales y las leyes) y la Verdad (el periodismo y los medios de comunicación), parece que han sido neutralizados con bastante antelación.
4 – El verdadero campo de batalla, en este caso, es la mente de la humanidad. Curiosamente, eso indicaría que nuestros adversarios no son humanos, pero esa es una hipótesis que habrá que explorar en otro momento.
5 – El objetivo parece ser el control, en primer término, de la mente humana, y el instrumento que se ha perfeccionado de formas muy sofisticadas es el MIEDO, combinado hábilmente con la ignorancia. Nuestros adversarios son muy conscientes de las enseñanzas de algunos de los maestros que han ilustrado a la Humanidad: La Verdad os hará libres.
6 – Para controlar todos los resortes del MIEDO, los que aspiran al control del mundo se han aplicado a tomar posiciones en todas las áreas que permiten controlar a la población: la alimentación, la educación, la salud, el medio ambiente, la energía y el dinero. No parece que se hayan dejado ningún cabo suelto. Y, sin embargo, su plan falla por la base y,  obviamente, ellos lo saben.

La hipótesis de que nuestros adversarios no son humanos parece que se sustenta en las siguientes circunstancias:
-         los seres humanos somos creadores. La mente humana es de naturaleza creadora y tiene el poder de producir la manifestación de aquello en lo que fija su atención, sin importar el efecto que ello produzca en el propio creador.
-         los seres humanos formamos parte de una densa red que nos mantiene unidos entre nosotros y con todos los seres que forman parte de la Naturaleza, el Planeta Tierra y una cierta zona del Universo que apenas empieza a vislumbrar nuestra Ciencia. Precisamente la Física Cuántica, ha establecido sin lugar a dudas la existencia de dicha Red, que se conoce como Holograma Cuántico, y algunos otros nombres a cual más exótico y sugerente, como El Campo (The Field).
-         Esa Ciencia de vanguardia también ha establecido que el ADN humano tiene una influencia decisiva en la organización de la ENERGÍA y en la estructuración de lo que hemos estado denominando la MATERIA. Todo ello conectado y gobernado desde la mente y el corazón de ese ser, pretendidamente débil e  insignificante, que es el SER HUMANO.
-         En resúmen, parece que el mundo que conocemos y que percibimos con nuestros sentidos físicos no es otra cosa que una creación mental. En definitiva, la Mente de la Humanidad, a la que parece que estamos conectados individualmente, es la responsable de todo lo que conocemos, disfrutamos y padecemos.
-         El factor clave es que todo lo que esa mente acepta, registra, recoge, observa; aquello en lo que nuestra mente se concentra, acaba formando parte de nuestra experiencia, tanto individual como colectiva.
-         Otro factor clave es la consciencia. El ser humano puede utilizar su poder creador en función del conocimiento y consciencia que pueda llegar a tener acerca del proceso. Sin embargo, el efecto creador de la mente humana no depende de que opere bajo la luz de la consciencia o entre las brumas del inconsciente, sea éste individual o colectivo.
-         En definitiva: parece ser que nuestros adversarios no disponen de ese poder creador, porque en tal caso no nos necesitarían y hace tiempo que habrían exterminado a la raza humana sin ningún tipo de escrúpulo. Por el contrario, nuestros adversarios necesitan imperiosamente utilizar nuestro poder creador pero, de preferencia, escondidos y protegidos por nuestro desconocimiento del proceso.
-         Para ello han ideado astutos procedimientos con los que consiguen exponernos a ciertas imágenes e ideas, sobre todo imágenes, ya que se registran en su mayoría de manera inconsciente, y que contienen todos los elementos que ellos quieren incluir en su mundo. Juegan con el desconocimiento y el miedo para conseguir nuestra participación involuntaria e inconsciente en el proceso, pero no por ello menos eficaz. Sin embargo, cada vez hay más individuos en nuestro planeta que conocen este mecanismo y que están empezando a divulgarlo y a experimentar conscientemente con su utilización.
-         Quizá se deba a  que nuestros adversarios han violado la sagrada norma del Libre Albedrío, vigente en nuestro Universo como garantía y protección del experimento creador en el que parece que estamos participando desde hace incontables miles de años. Como consecuencia, y por efecto de los ciclos de evolución de las galaxias, se ha liberado todo el conocimiento que estos seres, obsesionados con el control del mundo, se han esforzado en ocultar y en distorsionar para mantener a la Humanidad en una ignorancia que les ha sido muy útil a lo largo de la Historia.
Resumiendo: parece que la Tercera Guerra Mundial es mental, que el grupo agresor, el 1% de la población, necesita por una parte controlar y reducir el tamaño del 99% restante para ser capaces de ejercer su control sin renunciar al poder creador de la población superviviente, poder creador que necesitan para su supervivencia a todos los niveles, e incluso para llevar adelante sus planes hasta en los más mínimos detalles.

Así pues, hace ya algún tiempo que nos hemos sumergido en el proceso de formular y poner a punto nuestro Activismo Social 4.0, también de carácter mental y ejecutado por una Humanidad unida e informada, cada vez más experimentada y consciente de su poder y de su capacidad creadora. Y, además, sabiendo que contamos con la ayuda y el apoyo de innumerables civilizaciones interesadas y expectantes por asistir a las conclusiones del experimento creador del que formamos parte.

Nuestras armas, en este caso, y se descubren nuevas armas cada día, a cada paso, a cada nueva incorporación consciente a la Humanidad Despierta, son de una nueva generación:

-         Cada vez somos más conscientes de que todos los humanos estamos unidos, conectados y formamos parte de una misma, única y poderosa mente creadora; algo que en otros tiempos hemos llamado Dios.
-         Cada vez somos más conscientes de las vías por las que nos suministran las imágenes con las que consiguen que creemos el mundo que les interesa y que necesitan nuestros adversarios. Concretamente, se trata del cine y la televisión. Nuestra mente creadora opera a partir de pensamientos, sentimientos e imágenes, y nuestros adversarios han aprendido a suministrarnos directamente las elaboradas escenas que son de su interés. Nuestra defensa es ignorar dichas imágenes o desactivarlas con un sencillo acto de nuestra voluntad consciente. Dicha defensa resulta mucho más eficaz cuando se sustituyen las imágenes propuestas por otras que consolidan una realidad que anula y sustituye las expectativas de nuestros adversarios.
-         Cada vez somos más conscientes de nuestro poder creador y del hecho de que las creaciones programadas por nuestros adversarios se deshacen en el polvo cósmico cuando dejamos de sostenerlas con nuestro pensamiento, cuando dejamos de experimentar ningún tipo de sentimiento o enfoque en ellas.
-         Cada vez somos más conscientes de que no conviene luchar contra lo que queremos eliminar o, simplemente, contra lo que no nos interesa conservar. Solamente tenemos que enfocarnos en su opuesto o, sencillamente, en algo que nos interese, tanto individual como colectivamente.
-         Cada vez somos más conscientes del efecto de masa crítica que juega a nuestro favor. Solamente hace falta una fracción del 1% de la población para que el efecto se extienda instantanea y automáticamente al resto de la población. Se conoce como el Efecto del Centésimo Mono, denominación que procede del hallazgo que se llevó a cabo estudiando comunidades de primates.
-         Cada vez somos más conscientes de que formamos parte de un Holograma Cuántico, y que cada uno de nosotros tiene toda la complejidad de la totalidad del holograma. Esto significa que la adquisición de consciencia en un solo átomo, o individuo, del holograma, automáticamente se replica y se encuentra disponible en todos los demás átomos o individuos del mismo holograma. No hay que hacer planteamientos de masas, no es necesario. El trabajo individual es útil, significativo y accesible para toda la comunidad humana a través de dicho efecto holográfico.
-         Cada vez somos más conscientes de que no tenemos que ocuparnos de nuestros adversarios, precisamente NO TENEMOS QUE PENSAR SIQUERA EN NUESTROS ADVERSARIOS. En su lugar, sólo tenemos que enfocarnos en la clase de mundo que queremos, y nuestros adversarios y sus pretensiones se disolverán en el vacío interestelar, volviendo a formar parte de la infinita reserva de energía con la que nosotros, por ejemplo, llevamos a cabo nuestras creaciones.

Otra gran ventaja de nuestro Activismo Social 4.0 es que, según parece, no va a requerir una versión 5.0. Entramos definitivamente en una nueva dimensión de la Humanidad, y seguramente nos esperan nuevos e interesantes proyectos en los que aplicar todo lo que hemos aprendido acerca de nuestra verdadera naturaleza creadora, de nuestra conexión con el Universo y de nuestro infinito potencial de desarrollo.

lunes, 9 de septiembre de 2013

El fracaso de un sistema

PADRES EN DESAMPARO 
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/09/08/actualidad/1378668783_598998.html

Un magistrado del Superior pide una moratoria por ley para evitar desahucios
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/09/05/paisvasco/1346867396_522680.html

El 20% de la población de Málaga está en el umbral de la pobreza http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2012/06/27/20-poblacion-malaga-umbral-pobreza/515610.html

El número de suicidios en Grecia aumenta un 43% desde el inicio de la crisis económica http://www.20minutos.es/noticia/1913961/0/grecia-suicidios/aumento-43-por-ciento/desde-inicio-crisis/#xtor=AD-15&xts=467263


Desgraciadamente, no es difícil encontrar noticias como éstas en la prensa, en estos momentos. Estamos asistiendo a los últimos estertores de un sistema enfermo que, ante la falta de ideas para sobrevivir, está intentando destruir todo lo que tiene a su alrededor y, además, trata de culpar a sus víctimas de los efectos de sus crímenes.
La Humanidad, cuya Historia ha sido tan ampliamente investigada como manipulada, ha conocido culturas y formas de organización socio-económico-política muy variadas.
Los expertos (antropólogos, sociólogos, politólogos, economistas, historiadores) podrían decirnos que se han conocido civilizaciones, como la Inca, cuyos principios y logros bien podrían haberse tomado como modelo.
Por ejemplo el imperio Inca, a pesar de tener un gobierno absolutista, creó leyes y estructuras dirigidas al bienestar y a la felicidad de los ciudadanos. Incluso se cuenta que los administradores de los distintos territorios eran objeto de fuertes sanciones y castigos si en sus dominios se producían casos de pobreza, enfermedad o delincuencia que se pudiesen imputar a la injusta o torpe administración de los recursos. No existía el paro, y la tierra era cedida en usufructo, nunca en propiedad. El imperio se aseguraba en todo momento de que todo el mundo trabajara y produjera la riqueza e instalaciones necesarias para el bienestar de la comunidad.
En este momento, ignoro qué civilización: Babilónica, Egipcia, Romana, Griega, Inca, Maya, Azteca, Atlante o de Lemuria, fué la que alcanzó mayor perfección y eficacia en sus estructuras y organización. De lo que no me cabe la menor duda es de que nuestro actual sistema, conocido como Capitalismo, es uno de los más imperfectos y dañinos de todos cuantos se han experimentado sobre la superficie de este planeta. Solamente una Dictadura del Terror, como algunas de las que también tenemos completos registros históricos, saldría ganando/perdiendo en la comparación.
Reciéntemente he leído/visto un artículo/video que desarrollaba la idea de que, desde hace aproximadamente 3.500 años, la civilización occidental ha estado dirigida y controlada por verdaderos psicópatas, y que la situación actual se explica ampliamente por esta situación. Según el autor, estos individuos habrían ido fortaleciéndose militarmente y acumulando bienes de tal manera que, en este momento, habrían conseguido acaparar casi toda la riqueza y todos los puestos de poder, desde los que llevan algunos siglos pretendiendo hacerse con el control absoluto de la población mundial. Algunas de las características del perfil psicológico de estos personajes serían: apreciable desarrollo intelectual, ausencia de sentimientos de compasión y empatía, comportamiento obsesivo, etc.
Todo ésto me hizo recordar algún que otro personaje con este perfil, con quien he tenido la oportunidad de cruzarme en mi vida, y coincido con el autor del artículo en que son individuos con una gran capacidad para mentir, engañar y engañarse y, sobre todo, de concentrarse obsesivamente en sus objetivos. En realidad no necesitan tener unas sobresalientes cualidades físicas o intelectuales, su capacidad de concentración es capaz de hacer casi todo el trabajo. Mientras los demás nos dedicamos a múltiples intereses y cultivamos una extensa red de relaciones afectivas de todo tipo, ellos solamente viven para una o dos metas (una de ellas suele ser destructiva hacia la vida de quienes les rodean, y otra suele ser de tipo egocéntrico para acaparar o controlar materialmente su entorno).
Así pues, me parece que hace tiempo que ha llegado el momento de pasar a la acción y de aprender de nuestros adversarios la valiosa lección de su ejemplo: concentración obsesiva en nuestras metas.
Ahí es donde radica la diferencia: en las metas. Nuestras metas de paz, salud y abundancia no necesitan perjudicar a nadie. Vivimos en un planeta que dispone de suficientes recursos para que todos vivamos en armonía y equilibrio, compartiendo nuestros conocimientos y asegurando la existencia de cada forma de vida con que compartimos la Tierra.
Y recordemos: en el Universo, nada es supérfluo. Todo lo que existe, existe porque es necesario y solamente mientras es necesario. Una vez que la lección ha sido aprendida, el maestro y sus incómodos problemas desaparecen.
¡¡¡Resolvamos el problema y pasemos ya, de una vez, el exámen que tenemos en la pizarra!!!
Ah, y antes de que se vaya el maestro, la tradición nos autoriza a mantearlo o incluso tirarlo a la piscina (cariñosamente).
El número de suicidios en Grecia aumenta un 43% desde el inicio de la crisis económica

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1913961/0/grecia-suicidios/aumento-43-por-ciento/desde-inicio-crisis/#xtor=AD-15&xts=467263
El número de suicidios en Grecia aumenta un 43% desde el inicio de la crisis económica

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1913961/0/grecia-suicidios/aumento-43-por-ciento/desde-inicio-crisis/#xtor=AD-15&xts=467263

El número de suicidios en Grecia aumenta un 43% desde el inicio de la crisis económica

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/1913961/0/grecia-suicidios/aumento-43-por-ciento/desde-inicio-crisis/#xtor=AD-15&xts=467263

martes, 3 de septiembre de 2013

El chófer de El Padrino

Siempre recuerdo que me impresionó la historia de El Padrino, la profundidad y proximidad con la que se consiguió tratar un tema delicado, secreto, clandestino, como corresponde a todo aquello que se encuentra, o al menos se encontraba, "al otro lado de la ley".

Hace algún tiempo leí una entrevista, o tal vez fué alguien que me lo contó. La historia trataba de un jóven ambicioso que, en la ciudad de Chicago, en los años 30, quiso hacer fortuna acercándose a una de las "familias" más poderosas de la mafia de aquel tiempo. Como su padre era mecánico, él había aprendido desde muy pequeño a mover los coches en el taller y, en cuanto llegó a los pedales, aprendió a conducir.

Como se le daba muy bien, no le resultó difícil hacer que se fijaran en él y le dieran un puesto como conductor. Al principio era como el chico de los recados. Le utilizaban para ir de acá para allá a entregar paquetes, a recoger invitados, a realizar todo tipo de encargos. A medida que pasaba el tiempo, fué ganando confianza y le fueron encomendando tareas más importantes, más delicadas. Cuando se quiso dar cuenta, se encontró yendo de un extremo a otro de la ciudad recogiendo dinero de personas y establecimientos que tenían negocios con la familia.

Un buen día, le dijeron que tenía que llevar a dos de los miembros más imponentes de la familia; no por su cargo, sino por su tamaño. Apenas podían acomodarse en el vehículo. Le dieron la dirección y no volvieron a abrir la boca. La verdad es que nuestro amigo, el chófer, se había hecho una reputación de discreto y confiable: había aprendido que el silencio era su mejor compañero. En cuanto llegaron, sus  dos pasajeros se bajaron del vehículo, cada uno por un lado, y se introdujeron en un pequeño establecimiento de bebidas que había al fondo de la calle. Permaneció en el coche, con el motor en marcha, como le habían pedido tantas veces, y al cabo de un rato, vió llegar a sus dos pasajeros que se volvieron a ocupar el asiento de atrás mientras se acomodaban la ropa. Al día siguiente leyó en el periódico que el dueño de aquel establecimiento había recibido una brutal paliza, "un ajuste de cuentas" matizaba el periodista y había fallecido esa misma noche en el hospital.Un escalofrío le recorrió la espalda, pero se había acostumbrado a no preguntar, a no abrir la boca. No fué la única vez. En las siguientes semanas las escenas se repitieron innumerables veces. Parece que otra familia se había establecido en las proximidades y se estaban "perfilando" los límites del territorio de cada una de ellas.

Algún tiempo después, recibió el encargo de volver a llevar a los dos "mensajeros" al otro lado de la ciudad.
Como de costumbre, les llevó a la dirección que le habían dado y permaneció en el coche. En esta ocasión, le dijeron que les acompañara, lo cual hizo inmediatamente por mucho que estaba acostumbrado a esperarles en el coche. Entraron en un almacén viejo y destartalado que parecía abandonado salvo por el ronronear lejano de una hormigonera. Hacía tiempo que nadie se ocupaba de reemplazar los cristales rotos en las ventanas. Atravesaron una nave y sus pasajeros le hicieron seña de detenerse al tiempo que empuñaban la enorme pistola que solían llevar a sus "visitas". Habían llegado junto a la misteriosa hormigonera, le extrañó porque no parecía que nadie estuviera haciendo obras por allí.

Le miraron con una mezcla de frialdad y misericordia, incluso notó algo de compañerismo, y le dijeron: " ... mira, muchacho, nos caes bien, pero el jefe nos ha dicho que la policía ha estado preguntando por tí, porque alguien te ha visto en el coche en dos o tres ocasiones, y antes de que se complique la cosa, con todo lo que sabes..., el jefe nos ha pedido que atemos algunos cabos..." y sin parpadear, uno de ellos le apoyó el cañón de su pistola en la cabeza y disparó.

 Los dos mensajeros, sin cruzar palabra, arrastraron su cuerpo hasta un foso cercano, lo arrojaron en él y vaciaron la hormigonera sobre el cadáver. Ellos también estaban acostumbrados a hacer su trabajo con eficacia y en silencio. Ni se les ocurrió pensar que un buen día ellos también podrían ser tratados como "un cabo suelto".

Recientemente, he vuelto a recordar esta historia al pensar sobre la situación actual y el papel que en ella están jugando políticos, banqueros, directores de grandes empresas, jueces, periodistas y un largo etcétera.
Antes, cuando la población civil sufría bajas como resultado de ciertas "operaciones", se hablaba de "daños colaterales", ahora cada vez es más evidente que la población civil es el objetivo. Todos estos personajes que participan activamente, y no sin entusiasmo, en verdaderas operaciones de genocidio, de traición a sus propias leyes y a sus conciudadanos, lo hacen sirviendo oscuros planes e intereses que cada vez resultan más obvios y que se han bautizado con las siglas en inglés de Nuevo Orden Mundial (NWO).


En definitiva, estos personajes simplemente ejecutan los planes a nivel local. Todos ellos, que se creen muy importantes, y que están recibiendo inmensas cantidades de dinero y de promesas, no se dan cuenta de lo poco valiosos que son para sus jefes. Ahora piensan que son importantes porque son necesarios para hacer el trabajo sucio. Sin embargo, cuando estas operaciones se den por concluidas, o por fracasadas, estos personajes van a tener una medida directa de su verdadero valor: cero.

Como en la historia del chófer, será muy fácil "eliminar los cabos sueltos" para evitar complicaciones.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Apoptosis

La primera vez que oí la palabra apoptosis no sabía si estaban hablando de un faraón poco conocido o de un armador griego.

Aquella tarde me desperté frente al televisor, no podía precisar si había estado soñando o se trataba de algún documental de esos que ayudan suavemente a conciliar el sueño.

Se trataba de una escena que me recordaba aquella serie llamada Érase una vez el cuerpo. En la escena había un grupo de células grises, amenazadoras, prepotentes, que habían conseguido extenderse y atemorizar a toda una multitud de células sonrosadas que se esforzaban por realizar cada una su tarea.
Aquellas células grises habían conseguido apropiarse de la mayoría de los canales por los que las células rosadas recibían su alimento y los materiales que necesitaban para su tarea. Además, se las arreglaron para interceptar los canales de información que mantenía coordinada toda aquella multitud de células rosadas. Normalmente, sin dejar su tarea, sin moverse de su pequeño espacio, todas ellas estaban perfectamente y continuamente informadas de todo cuanto sucedía en el rincón más alejado de aquel organismo que, entre todas, mantenían en funcionamiento: vivo. Con los canales de información intervenidos, las células rosadas habían visto muy mermadas sus posibilidades de contribuir al buen funcionamiento y vitalidad de su anfitrión. De hecho, la situación que se había adueñado de su entorno las mantenía en un estado de letargo, en el que apenas podían funcionar y, mucho menos, comunicarse entre ellas.

Unas pocas células rosadas que consiguieron despertar del letargo, se las arreglaron para restablecer algunos canales de información y, con la poca energía que pudieron obtener, comenzaron a localizar otras células, aquí y allá, que también se estaban esforzando por recuperar sus condiciones de funcionamiento y entender y corregir la desagradable perturbación que les había estado invadiendo desde hacía algún tiempo.

Pronto, las células rosadas que habían despertado fueron estableciendo una red fuera del alcance de las células grises que todo lo invadían y anulaban. Parecía que el único propósito de las células grises consistía en apropiarse de todo, invadirlo todo, extenderse hasta dominar todos los tejidos y órganos de aquel organismo que les estaba sirviendo de anfitrión. Sin embargo, necesitaban conservar un cierto número de células rosadas porque sólo ellas producían algunas sustancias que las células grises necesitaban para vivir.

Las células rosadas que habían despertado, al principio intentaron despertar a todas las que tenían a su alrededor, pero pronto se dieron cuenta que era un proyecto inviable: algunas de sus vecinas estaban tan intoxicadas que apenas podían mantenerse vivas; no les quedaba energía ni para comunicarse con la que tenían al lado. Así pues, llegaron a la conclusión de que se iban a poner a trabajar contando solamente con aquellas que habían conseguido despertar por sus propios medios. Su número había ido creciendo, pero tan despacio que no permitía alimentar la esperanza de alcanzar un número importante.

Cada día, las células rosadas despiertas se mantenían en comunicación durante algún tiempo, entrando en una especie de meditación colectiva espontánea. Habían llegado a experimentar una curiosa sensación: participaban de una especie de pensamiento compartido. Cuanto más practicaban más palpable era la sensación de estar teniendo los mismos pensamientos, las mismas ideas y las mismas imágenes en aquella meditación grupal. Era curioso, porque al principio los pensamientos múltiples se superponían y formaban enormes cascadas y torbellinos de variados colores, pero un día ocurrió que, de repente, se formó un enorme lago de aguas cristalinas, calmadas como la superficie de un espejo. Se hizo un silencio sobrecogedor, sagrado, y todas ellas supieron y entendieron que habían conseguido escuchar todas a la vez.
Aprendieron a emitir un solo pensamiento que recorría la superficie de aquel lago como una onda producida por una sola gota de lluvia. Aquel evento dió lugar a un auténtico salto evolutivo: las células rosadas despiertas descubrieron que, desde su variedad, también podían comportarse como si fueran una sola. Habían pasado muchos días de cansancio, de desánimo, pero finalmente podían recuperar la esperanza.

Un día, cuando la superficie del lago se calmó, surgió un pensamiento-onda que recorrió toda la superficie y volvió al origen: súbitamente, las células rosadas comenzaron a cantar una nota, a emitir una vibración que resonó y produjo un enorme silencio a su alrededor. A medida que se extendía aquella nota, más y más células rosadas se unían a ella y, pronto, todo el organismo se estremeció con aquella vibración. Entonces, se empezó a extender un mensaje: un grupo de células grises, de considerable tamaño, se habían empezado a desintegrar sin motivo aparente. Como consecuencia, se produjo un enorme espacio vacío que, rápidamente, las laboriosas células rosadas ocuparon dedicándose a eliminar y reutilizar los materiales que las células grises habían dejado atrás. El revuelo fué monumental, la superficie del lago tardó bastante en volver a quedar lisa como un espejo. Algo trascendental había ocurrido.

En aquel momento, en el televisor, estaban dando la noticia de un equipo de investigadores que, a pesar de los recortes, había descubierto un procedimiento para estimular células sanas. Dichas células producían una sustancia en cuya presencia, las células de un tumor cerebral; uno de los más agresivos y devastadores, se suicidaban ordenadamente, súbitamente. El término científico que usaron fué: apoptosis.

A continuación, en las noticias, comentaron que el conjunto de los bancos habían tenido unos beneficios globales de más de 3.000 millones de euros, mientras que el país se hundía en la mayor depresión de la que se había tenido noticia en toda la historia.

En mi mente, aún somnoliento, se instaló una idea, una imagen: ¿y si los seres humanos también pudiéramos producir una sustancia, o cántico, o vibración, o lo que sea..., que haga que las "células cancerosas" que han invadido nuestra sociedad, vayan desapareciendo ordenadamente, súbitamente?...

Y sin perder un segundo, me fuí al diccionario a buscar la palabra... apoptosis ...


domingo, 25 de agosto de 2013

PRIVATIZACION DEL SOL

Se les ve el plumero.

Cuando los gobiernos favorecen de una forma tan descarada a intereses privados, no debería hacer falta que nadie los denunciara ante el juez. Debería existir un mecanismo para que la Justicia actuara de oficio y partiera de las noticias y declaraciones como hechos probados, como indicios claros de delito.

En palabras sencillas: estamos ante la corrupción más evidente y la violación manifiesta y vergonzante del juramento o promesa que todos hicieron de cumplir y hacer cumplir la Constitución.

En lugar de mostrar la lealtad a los votos, a los ciudadanos que mantenemos este circo con nuestro civismo, con nuestros impuestos, con nuestro trabajo y nuestra vida, día a día, ellos muestran descaradamente su afán por aumentar exageradamente los beneficios de unas empresas que, obviamente, les han debido hacer y prometer inmensos favores y regalos que justifiquen este comportamiento. Están confundiendo el propósito de no-violencia con debilidad, y están agotando su tiempo.

Pero si tenemos jueces que permiten que un personaje público, sospechoso de varios delitos económicos, se pueda ir de rositas justificando que le tocó la lotería en siete u ocho ocasiones, es que tenemos el sistema judicial con las tragaderas más grandes que se han conocido. Por cierto, ¿se han fijado que casi todos los delitos económicos de los de siempre, sólo se dan a conocer y se llevan ante el juez cuando ya han prescrito en la mayoría de los casos? Carnaza para el populacho, pero sin consecuencias.

El Real Decreto de privatización del sol que, al parecer están preparando y que probablemente no va a ser discutido en el Parlamento, pues para eso es un Real Decreto, no es ninguna broma, es una burla de dimensiones cósmicas a todo lo que es, o debería ser, sagrado en Democracia. Lo cual significa con claridad meridiana que nuestros queridos representantes y gobernantes no creen en la Democracia y se burlan agriamente, no sólo de su electorado: unos 10 millones de arrepentidos, sino de toda la población española, incluso de ese Dios en quien dicen creer y al que rezan y que, al parecer, creó todo lo que existe y lo entregó a sus criaturas, nosotros, sin peajes de respaldo.

Al menos, las víctimas de la guillotina, tuvieron el descanso eterno después de sus delitos y abusos (desgraciadamente también cayó alguna cabeza inocente), sin embargo éstos cuya integridad física va a ser respetada, van a vivir la humillación y la vergüenza de verse enfrentados a sus delitos lo que les quede de vida. 

Ahora piensan que son los elegidos, los brazos ejecutores de esa estafa que llaman NWO, pero no son más que sicarios y cuando terminen el trabajo sucio que les han encomendado, y que están realizando con sumo placer, van a ser deshechados como se desecha el papel higiénico usado: poniendo cara de asco por si te has manchado los dedos al utilizarlo.

viernes, 16 de agosto de 2013

Nos merecemos un mundo mejor.

Ésta ha sido desde el principio de los tiempos, una de las motivaciones principales del ser humano. Somos una raza curiosa e inquieta que no ha cesado de buscar infinitas formas de vivir mejor, de explorar las múltiples posibilidades que nuestra mente, recién descubierta, es capaz de concebir e imaginar. Claro está, que el concepto "un mundo mejor", a veces, nos hace caminar por senderos y llegar a metas que resultan ser contrarias a nuestras pretensiones.

Ahora, mientras el llamado primer mundo aún se está preguntando cómo salir de la crisis económica que se ha producido, una parte del segundo mundo está reclamando su derecho a explorar formas de gobierno y de libertad a las que ellos no han tenido acceso, aún. Puede que, en ambos mundos, se esté sufriendo los efectos de algún tipo de tiranía: económica en unos casos y política y social en otros. Al fín y al cabo, los países que disfrutamos de estructuras democráticas, en lo social y en lo político, seguimos en gran medida sufriendo los efectos de un cierto tipo de monopolio (quizá no sería elegante llamarlo absolutismo, ni dictadura, ni tiranía) en lo económico. 

Como explica el llamado Principio de Pareto, el 20 por ciento de la población controla el 80 por ciento de los recursos, mientras que los individuos que componen el 80 por ciento restante tienen que arreglarse para vivir disputándose el 20 por ciento de esos mismos recursos. Se trata de una ley o principio basado en la observación de la realidad en diferentes ámbitos. Eso significa que quizá no se trate de una ley inmutable, sino del efecto de un determinado paradigma en la evolución de la humanidad. 

Ese paradigma o conjunto de creencias está íntimamente relacionado con la educación que se imparte en un determinado ámbito cultural. Por ejemplo, en algunos colegios elitistas, reservados para educar a los niños de la llamada clase dirigente, los alumnos son tratados con sumo respeto (sin perder de vista quiénes son sus padres), recibiendo una atención personalizada, consolidando en sus mentes el principio de que todo les es debido y que están en este mundo para poseer y controlar. Por contra, los niños de la parte menos favorecida de la población, si es que tienen acceso a alguna educación, tienen que competir por la atención y los conocimientos del profesor en aulas masificadas, exigiéndoseles mucho trabajo para unos resultados casi siempre frustrantes. Es obvio que las mentes de esos dos grupos distintos de alumnos adquieren una estructura y unas expectativas ante la vida bastante diferentes. 

Es sabido que las estructuras cerebrales se desarrollan y establecen a edades muy tempranas, y resulta muy complicado experimentar grandes cambios en etapas posteriores. Por tanto, podría decirse que los sistemas de creencias que se hayan consolidado en la mente de los jóvenes, tendrán una influencia decisiva en los proyectos, en el comportamiento y en las realizaciones de esos individuos en su vida adulta. Por eso, la Educación debería ser un elemento sagrado y prioritario en cualquier sistema social que pretenda trabajar sinceramente por un mundo mejor.

Otro efecto interesante, que conviene tener en cuenta, es lo que podríamos llamar la Ley del Péndulo, y que los orientales conocen como el efecto Yin-Yang. La trayectoria que siguen los acontecimientos que componen la historia de la humanidad no sigue una evolución lineal, sino que adopta la forma de oscilaciones entre dos extremos. Por ejemplo, en la economía se habla de ciclos; ya en la Biblia se mencionan los Siete Años de Abundancia, seguidos por Siete Años de Escasez. Existen innumerables ejemplos de fenómenos que consisten en una oscilación entre dos estados: respirar, caminar, etc.

La Humanidad adopta, en una época concreta, un determinado paradigma, y de buen grado o por la fuerza, explícita o implícitamente, una parte de la población consigue imponer su criterio y todo el mundo acepta o acata dicha situación. Con el paso del tiempo, se descubre si se ha llegado a la fórmula de un mundo mejor que satisface a todos, a unos pocos, o a casi nadie. Y, gradualmente, se empieza a generar un movimiento en sentido contrario, para enmendar la situación creada. Con frecuencia, se ha recurrido al empleo de la fuerza para intentar retrasar o acelerar el proceso. La Historia se ha escrito con el relato más o menos fiel de estos procesos: la expansión y caída del Imperio Romano, la expansión y caída del Imperio Español, la expansión y caída del Imperio Napoleónico, la Rusia de los Zares, la Guerra de Secesión en Norteamérica, la Revolución Francesa, la Segunda República Española y el Golpe de Estado que acabó con ella, los períodos de Aislamiento y Expansión de China, etc. Los ejemplos son tan abundantes como recurrentes: siempre que se produce un fenómeno humano en un sentido se empieza a generar energía en sentido contrario; pasado el tiempo, las fuerzas se equilibran y, poco a poco, se va manifestando la tendencia contraria. El que dicho proceso sea cruento o incruento depende de las tendencias y las resistencias en juego. El proceso no se puede detener, pero intentarlo por la fuerza está en el núcleo de todas las guerras y genocidios descritos en la Historia de la Humanidad.

Otro factor importante en la búsqueda de un mundo mejor es la Justicia, entendida en un sentido amplio, casi filosófico, de equilibrio, de equidad, de búsqueda de la armonía en las distintas situaciones por las que atraviesa la convivencia entre personas. El concepto de Justicia es fundamental en la estructura de nuestras sociedades modernas; es un elemento imprescindible para evitar la violencia y los abusos de individuos o grupos y trazar las bases para una evolución pacífica y equilibrada entre todos los miembros de la sociedad. 
En realidad, el filósofo Montesquieu, uno de los padres ideológicos de la Revolución Francesa, definió la separación de los tres poderes en un estado moderno: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, como un factor que trataría de garantizar el equilibrio de fuerzas característico y garante de toda democracia eficaz.
La mejor prueba de ello consiste en que los grupos que han tratado de acaparar el poder, a lo largo de la Historia de la Humanidad, han hecho lo imposible por eliminar dicha separación de poderes; es más, por acaparar el poder en todas las áreas con el fín de tener bien sujeto el fiel de la balanza.

Finalmente, hagamos una reflexión sobre la Verdad. La libertad de información y de acceso al conocimiento también constituye una capa importante de los cimientos de toda sociedad: también de la nuestra. Desde tiempo inmemorial, la historia la han escrito y transmitido los vencedores. Los grupos poderosos han acaparado, escondido y tergiversado los grandes libros donde supuestamente habían quedado recogidos los conocimientos ancestrales o las revelaciones de las grandes leyes que rigen en nuestro Universo.
En tiempos modernos, y más destacada y descaradamente en los actuales, los grupos de poder hacen lo imposible por acaparar los medios de comunicación, por manipular la verdad mientras sujetan bien alto el estandarte de la Libertad de Expresión. Se ha dicho que el conocimiento es poder, y vemos todos los días cómo se manipula y deforma la información que se suministra a la población.
La inteligencia, la independencia de criterio, la capacidad de discernimiento, son sistemáticamente objeto de control y limitación en extensas capas de la sociedad.
La expresión más sublime de estos mecanismos se da en periodos electorales, en los que se suministra al pueblo la información precisa para conseguir los votos necesarios para ocupar o afianzarse en el poder. Quizá sea por ello que un amplio espectro de los políticos, una vez que reciben el apoyo de los votos, proceden a despreciar y a machacar a su propio electorado; es como si quisieran demostrar que los votos se deben a sus técnicas de manipulación y que los votantes no tienen ningún derecho a exigir nada, puesto que sus voluntades ni siquiera les pertenecen: los consideran votos cautivos, esclavos electorales en los que apoyarse para ejercer el poder con absoluta ausencia de lealtad y compromiso. Más bien, es fácil detectar a quién le deben y le profesan lealtad y compromiso los políticos en ejercicio del poder. Muchos políticos han declarado que ellos no están en el mundo de la política para ganar dinero; sin embargo, a juzgar por sus lealtades queda demostrado con absoluta claridad qué parte de su corazón está con quienes mantienen repletos sus bolsillos y qué parte de su corazón late al ritmo de su espíritu de servicio y su sentido del deber y la responsabilidad hacia la Constitución que han jurado (o prometido) cumplir y hacer cumplir.

Tomar conciencia de que nos merecemos un mundo mejor sólo es el principio, el análisis de la situación a la que hemos llegado y de los caminos por los que hemos transitado, o nos han conducido, debe ser riguroso y profundo. Hay una ley no escrita que dice: "... en el problema se esconde la solución ...". Parece que ha llegado el momento de madurar, de enfrentar valientemente todos los problemas que aquejan al mundo que padecemos y de elaborar concienzudamente una estrategia para dirigirnos, paso a paso, a ese mundo mejor que nos merecemos.