miércoles, 8 de enero de 2014

NUEVOS METODOS PARA NUEVOS RESULTADOS


Se cuenta que Albert Einstein solía decir a sus alumnos: “…si siempre haceis las mismas cosas en el laboratorio, no os debe extrañar que siempre consigais los mismos resultados…”, o algo parecido. Esto me recuerda una anécdota que contaba un amigo ruso, recordando sus años jóvenes en una escuela de ingeniería de su país. Al parecer, uno de sus profesores solía dirigirse solemnemente a la clase y les decía: “Lo que más me emociona de ustedes es su inquebrantable afán de NO aprender.”

Ambas anécdotas vibran en la misma nota, como dos cuerdas de piano afinadas. Y esto me lleva a otra afirmación que he encontrado recientemente en unos textos dirigidos a facilitar el despertar de la consciencia de nosotros, los humanos. El autor remarcaba que los seres humanos, a pesar del cuerpo que parece que resume todo lo que somos, en realidad somos energía, somos mente, somos pensamiento pero, lo que de verdad nos define es nuestra condición vibratoria: somos energía vibrante. Cada uno de nosotros, en cada momento, experimentamos y ofrecemos al Universo una vibración, una nota, determinada. Y esa nota determina nuestro ámbito de resonancia.

Recientemente se habla mucho de la tercera dimensión, del paso a la cuarta dimensión, de que nuestro Universo estaría formado por al menos 11 dimensiones (Teoría de Cuerdas) que coexisten en el Espacio-Tiempo, pero cuyas realidades se desconocen entre sí debido a las diferencias vibratorias que caracterizan dichas dimensiones. Pero, en realidad, aun tratándose de la misma dimensión, la nuestra, la dimensión física, en nuestra ciudad, en nuestro barrio, podemos vivir sin tropezarnos siquiera con alguno de nuestros vecinos, sin sospechar siquiera de su existencia, por la sencilla razón de que estamos vibrando en rangos de frecuencia tan distintos que resulta materialmente imposible que ni siquiera coincidamos en el ascensor. No somos conscientes de que cuando compartimos nuestro tiempo-espacio con alguien es porque en ese momento estamos vibrando en el mismo rango de frecuencias. Sea el encuentro agradable o desagradable según nuestra percepción; una observación atenta y, sobre todo, la perspectiva del tiempo, nos dará la certeza de que hubo una afinidad innegable con aquella persona, en aquel momento.

Pues bien, reconociendo el fenómeno de la vibración, y su consecuencia de la resonancia, se entienden mejor conceptos como la afinidad y la atracción consiguiente; conceptos, todos ellos, muy de moda en los últimos años (El Secreto).

En este nivel de análisis, hay que darse cuenta que no importa lo que opinemos: el concepto del bien y del mal no es relevante. Si yo me siento molesto, o francamente indignado con algo concreto, pongamos la guerra, o la injusticia, puede que se me considere una persona bien informada y con unos principios éticos bastante sólidos, pero el efecto subyacente es que mi vibración se acomodará a aquello en que enfoco mi mente, mis pensamientos y, hasta de forma inconsciente, mi capacidad creadora. Es decir, si yo me enfoco, hablo, discuto, argumento, protesto acerca de la injusticia que invade el mundo, estaré sintonizando con una nota: la injusticia, sin importar si opino que dicha nota es discordante. Con mi energía mental enfocada en la injusticia, no sólo estaré vibrando en la frecuencia de la Injusticia, sino que estaré sumando mi vibración, mi energía, a la energía de todas las injusticias del mundo y, además, me veré irremediablemente atraido y vinculado a todo tipo de injusticias en virtud de las leyes de la resonancia y de la atracción.

Parece una trampa, y lo es. La solución, por tanto, no es odiar la Injusticia, ni criticar la Injusticia, ni denunciar la Injusticia. La solución, por supuesto, tampoco es amar la Injusticia. En ambos casos estaríamos vibrando en su nota, aumentando su energía, y quedando materialmente sujetos a su influencia. La mejor, y podríamos decir la única, solución contra la Injusticia es IGNORARLA.

Siempre me ha llamado la atención una de las frases incuestionables de nuestra cultura: “… si quieres la paz prepara la guerra…”. Al parecer, tal pieza de sabiduría se debe a Julio César, emperador romano, que consagró toda su vida a la guerra. Evidentemente, si preparas la guerra, piensas en la guerra, trabajas para la guerra, creas para la guerra, inventas para la guerra, inviertes en la guerra, sueñas con la guerra, amasas fortunas con la guerra, por supuesto vibras en la nota de la guerra: te llegas a convertir en la misma GUERRA.

¿Qué os parecería esta otra versión?: “… si quieres la PAZ, prepara la PAZ…”. Su lógica suena tan aplastante que se podría atribuir al mismísimo Perogrullo.
¿Cuántas generaciones de pacifistas se han podido convertir en servidores de la guerra, en víctimas de la guerra, solamente por aceptar como válida la gran mentira expresada por Julio César, o por luchar abierta y dedicadamente "contra" la guerra?

Antes decía: la única solución contra la Injusticia es IGNORARLA. Sin embargo, la mente humana no se maneja bien en el vacío. Es mucho más práctico poner en juego la existencia de los opuestos. Todo concepto tiene su opuesto, y hay que descubrirlo. El opuesto de la Injusticia no es otro que la Justicia. El opuesto de la Guerra no es otro que la Paz. El opuesto de la Mentira no es otro que la Verdad. El opuesto de la Libertad no es otro que la Esclavitud. Y así sucesivamente…

Por tanto, lo recomendable, ante una realidad que nos parezca poco digna de formar parte de nuestra existencia y experiencia, sería localizar su opuesto natural y consagrar nuestra mente a dicho opuesto. Por ejemplo, en el caso de la Injusticia. El método debería consistir en dedicar nuestra mente, nuestras opiniones, nuestro tiempo, nuestra energía, nuestra creatividad, a cultivar y tratar todas las formas y situaciones que nos conecten con la Justicia y que lleven nuestra vibración a la de la Justicia. Según el criterio expuesto anteriormente con el ejemplo de la guerra, de esta forma, acabaremos alimentando con nuestra energía la Justicia, atrayendo situaciones justas a nuestra vida y a nuestra experiencia y aumentando la intensidad de la vibración de la Justicia en todo el mundo, por simple fenómeno de Resonancia. Como veis, no se trata del Bien y el Mal. Es pura Física.

Cuando el Trío de las Azores se reunió para dar un concierto con los Tambores de la Guerra, sabían que nos necesitaban a todos, que con el clamor unánime del NO A LA GUERRA, les proporcionaríamos toda la energía que a ellos les faltaba para llevar a cabo sus planes para apropiarse del petróleo y arrebatarnos nuestra libertad, todo ello en nombre de nuestra seguridad, todo por nuestro propio bien.

Cuando los grandes maestros de la Humanidad han dicho LA VERDAD OS HARÁ LIBRES, sabían ciertamente que los poderes oscuros que aspiran a controlar el mundo son cualquier cosa menos tontos. Y además de ser muy inteligentes, están muy bien asesorados y disponen de unos conocimientos que se han ocultado al resto de la humanidad durante siglos y milenios.
Sin embargo, en el Universo todo cambia, nada permanece inmutable y la oscuridad da paso a la luz. Ya se terminó el tiempo en que el conocimiento se podía ocultar. Ya estamos en el tiempo en que todo lo oculto debe salir a la luz, de la misma manera que después de cada noche, por larga que parezca, llega un amanecer inexorable.

Distintas fuentes coinciden en asegurar que la Vida en la Tierra está regida y protegida por la Ley del Libre Albedrío, y que todo lo que ocurre en nuestro planeta goza de nuestra libre elección o, por lo menos, de nuestra libre y voluntaria aceptación. Pues bien, me atrevo a declarar que esto último es otra GRAN MENTIRA, para mantener resignada a la Humanidad y además hacerla sentir culpable de todo lo que le ocurre, al ser por propia elección.
Digo que es MENTIRA, porque la Ley del Libre Albedrío exige que haya libre elección, y para que haya libre elección, tiene que apoyarse en un total acceso a la información veraz de todo lo que concierne a la materia sobre la que debe elegirse. Por tanto, si hay ocultación, si hay mentira deliberada, si hay deformación en las noticias, si se ha negado el conocimiento fundamental de los datos y de las circunstancias, NO SE PUEDE ALEGAR LIBRE ALBEDRÍO.
Una población que elige o acepta una propuesta, bajo el efecto de la mentira, la ocultación y el engaño deliberado, no es una población que elige libremente, no se está respetando su sagrado derecho al Libre Albedrío, esos grupos que llevan innumerables siglos conspirando para hacerse con el control de la Humanidad, han violado insistentemente la Ley del Libre Albedrío, y protegiéndose con ella de las consecuencias de sus abusos.

Por ejemplo, no se puede alegar que quienes han visto sus ahorros desaparecer bajo la alfombra de las Participaciones Preferentes, sabían lo que estaban firmando. La inmensa mayoría de ellos fueron engañados para que firmaran o, incluso, para que aceptaran sin rechistar una decisión tomada por el director de su sucursal bancaria sin haber firmado ningún documento. No se puede invocar el Libre Albedrío de las víctimas, cuando se han convertido en víctimas mediante el engaño y la ocultación de una estrategia deliberada para robarles, en muchos casos, sus ahorros de toda la vida. ¿Cómo es que otros ciudadanos, los que habían tenido amplia información y conocimiento de sus opciones pusieron su dinero a salvo en cuentas en Suiza y otros paraísos fiscales, o invirtieron sus fortunas en las SICAV, poniéndolas a salvo en nuestro propio territorio?
No se puede aplicar por igual la Ley del Libre Albedrío a unos y a otros. La gran diferencia está en el engaño y la ocultación.

Lo mismo se puede argumentar con la Guerra Santa de Las Azores. Se dijo al mundo que el gobierno de Irak escondía armas de destrucción masiva (MENTIRA), con lo que se consiguió el apoyo o el consentimiento de la población para impulsar una guerra orientada al robo del petroleo de Irak y de las libertades del resto del mundo. La mentira, el engaño y la ocultación, atentan directamente contra la Ley del Libre Albedrío. La VERDAD es la única esencia capaz de curar, de una vez y para siempre, todos los males de nuestro mundo. Por eso nos han dicho en tantas ocasiones LA VERDAD OS HARÁ LIBRES.

Trabajemos por la Verdad, exijamos la Verdad, hablemos sobre la Verdad, premiemos la Verdad, construyamos por y para la Verdad, trabajemos por la Verdad, creemos caminos y estructuras para canalizar y aprovechar la Verdad, y en muy poco tiempo habremos disuelto todos los castillos de naipes que han estado construyendo sobre tantas mentiras, y nuestro mundo y nuestra vida cambiarán para mostrar toda la Verdad de la que somos capaces.

Con cada pequeña Verdad que consigamos rescatar del fondo de la ciénaga, veremos miles y miles de pequeñas burbujas de Verdad que también serán liberadas y, en poco tiempo, una atmósfera renovada y rica en Verdades nos dará en la cara y nos despejará de las brumas y los vapores de tanta droga-mentira y tanto engaño soportados durante tanto tiempo. Y entonces sí que estaremos protegidos por la Ley del Libre Albedrío y nada ni nadie podrá obligarnos a aceptar nada en contra de nuestro conocimiento y de nuestros intereses.

Además, cuando hayamos elevado suficientemente la vibración de la Verdad, aparecerá una nota armónica: LA JUSTICIA, y descubriremos algo que ya saben los músicos de todo el mundo: que con sólo unas pocas  notas y unas sencillas reglas se pueden escribir las más sublimes sinfonías.

martes, 15 de octubre de 2013

EL DÍA QUE ACABÓ LA VERDADERA CRISIS



Este texto está inspirado en un artículo anteriormente publicado con la firma de CONCHA CABALLERO, periodísticamente muy bien construido, que describe y recoge los deseos e intereses de quienes han creado y ejecutado esta estafa con la que ya estamos tan familiarizados y a la que pusieron el nombre de “crisis”. 
(http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/01/18/andalucia/1358541477_909155.html)

La palabra crisis, por cierto, viene de una raiz griega que significa “transformación”, “mutación” y, ante todo, deberíamos dar las gracias a los autores de la estafa por ayudar, impulsar, propiciar y acelerar la transformación de la sociedad española (y mundial) hasta niveles que no hubieran sido posibles, ni tan rápidos, ni tan profundos sin su contribución.

Un buen día del año 2014 nos levantaremos y anunciaremos que la estafa ha terminado. Todas las agencias de prensa se harán eco de la noticia, nadie podrá creer que un plan tan bien trazado y, al parecer, tan bien ejecutado, haya podido fallar de modo tan estrepitoso. Algunos querrán quitarle importancia y tratarán de decir que ha sido otra salida de tono de los perroflautas de turno. Tras unos primeros momentos de sorpresa, la población comenzará a respirar los nuevos aires de libertad y justicia que, para ese momento, estarán barriendo toda nuestra geografía y avivando focos de resonancia en toda Europa, y en todo el planeta.

Un buen día del año 2014, declararemos terminada la farsa mal llamada democracia y convocaremos a toda la población, y sobre todo a los jueces, a la inmensa tarea de recobrar la confianza en la justicia y de barrer de nuestro territorio toda la corrupción y la ilegalidad que se había instalado, sin importar siglas ni apellidos, ni dinastías. Declararemos fuera de la Ley del Pueblo a todos aquellos que basaron su éxito en el robo y la complicidad con los ladrones que trataron de destruir nuestro país, nuestra dignidad y nuestra Historia. 

El mundo entero contendrá la respiración: todas las tristes expectativas que nos habían colocado como la única salida se transformarán en humo, y se iniciará de inmediato la recuperación de nuestra credibilidad y valoración, superando ampliamente los niveles anteriores al comienzo de la Gran Estafa Mundial.

Un buen día del año 2014, cuando todos los trabajadores, profesionales y jóvenes, casi habían perdido la esperanza, se producirá el mayor levantamiento popular pacífico desde los días de Ghandi en la India sometida por el Imperio Británico. Y todos los ciudadanos tendrán la clara e inequívoca certeza de que EL FIN DE LA GRAN ESTAFA MUNDIAL HABRÁ COMENZADO.

Un buen día del año 2014, las aulas de todo el país se llenarán de alumnos y profesores de todos los niveles, que celebrarán su victoria y su compromiso de hacer de nuestro país uno de los principales defensores e impulsores de la cultura y de la investigación, dejando atrás aquella maldición atribuida a D. Miguel de Unamuno:
 “… que inventen ellos…”

Y un buen día del año 2014, se celebrarán asambleas en todos los hospitales, clínicas y laboratorios, públicos y privados, donde los profesionales de la sanidad renovarán al unísono el Juramento de Hipócrates y se consagrarán al servicio de la vida y de la salud, no del negocio criminal de unos pocos. Y juntos emitirán un comunicado declarando EL FIN DE LA GRAN ESTAFA MUNDIAL.

Un buen día del año 2014, toda la estructura social celebrará su unidad frente al enemigo común, y su solidaridad para los más dañados por la estafa. Comerciantes, policías, militares, funcionarios, ciudadanos todos, que caminarán juntos para que nadie dude que la victoria era de todos y que la GRAN ESTAFA MUNDIAL HABÍA LLEGADO A SU FIN.

Efectivamente, nunca se pensó que pudiera sufrirse tanto: el golpe de estado que derribó la II República Española, la Guerra Civil, los 40 Años de Paz Franquista, la farsa de la Transición a la Democracia y la Lealtad a los Principios del Movimiento, y los dolorosos años de Constitución y Democracia falseadas y prostituidas, habían quedado casi relegados al olvido en los cinco años que había durado la puesta en escena de la GRAN ESTAFA MUNDIAL. 

Por un momento, pareció que España estaba dormida, o más bien muerta, que después de tanto sufrimiento, tanto miedo y tanta humillación ya nada sería capaz de hacerla reaccionar, pero todos se equivocaron. El vaso se fue llenando, gota a gota, verso a verso y, cuando ya no cabía más, se rebasó el borde, el límite, todos los límites y, de nuevo, pasamos entre todos la página de la Historia. Y en este caso, sin usar la guillotina, sin disparar un solo tiro, claro está, sin contar los que se habían empezado a levantar la tapa de los sesos para no enfrentarse a las consecuencias de sus crímenes.

Un buen día del año 2014, el pueblo español, con una sola voz, con un solo gesto, descubrió la salida de la crisis-estafa: era tan sencillo como abrir la puerta que nos habían estado cerrando a base de robos y mentiras, a base de traiciones y corrupción. Y con la certeza y el aplomo de que si no se abría esa puerta, si hubiera estado bloqueada, la habríamos derribado de una sola patada. Un buen día del año 2014, los españoles descubrimos que teníamos la capacidad de construir entre todos el país que nos habíamos merecido desde hacía largos años, y que no dependíamos de la riqueza de nadie, porque la riqueza éramos nosotros. Un buen día del año 2014, los españoles descubrimos que, en realidad, llevábamos demasiados años viviendo por debajo de nuestras verdaderas posibilidades.

Un buen día del año 2014, nos llegó el momento de volver a poner el reloj de la Historia en hora, y sincronizarlo con todos los demás relojes. Ya quedó atrás el tener que soportar el proverbial retraso en que nos tenían prisioneros. Cuando el calendario marcó el día indicado por la Historia, se pudo escuchar el clamor de todos los relojes marchando al unísono y todas las campanas anunciando el comienzo del nuevo tiempo.

Ahora, cuando menos, tenemos dos opciones: la primera es la que quieren que aceptemos, a la que quieren que nos resignemos; la segunda es la que nuestras almas están deseando, porque en el fondo nadie tolera que le cierren todos los caminos a la dignidad y a la libertad. 

La elección es nuestra, la Historia la escribimos nosotros y, en esta ocasión, nuestro liderazgo no será para esclavizar pueblos y someter tierras y culturas, sino para que se vuelva a escuchar la imponente voz de la LIBERTAD.

lunes, 7 de octubre de 2013

COMUNIDAD TRANSICIONISTA



El padre y divulgador de la técnica llamada "Dragon Dreaming", John Croft, describe su método de creatividad y desarrollo de proyectos con una primera etapa fundamental: SOÑAR. Al principio de todo proyecto, pequeño o grande, hay un sueño individual que, poco a poco, en virtud de la Ley de Atracción, se puede ir adhiriendo a otros sueños compatibles hasta acumular la energía suficiente para empezar a crecer. 
Desde que tomé contacto con el ideario y con algunos proyectos INTransition, imagino una comunidad transicionista con los elementos siguientes:

·      Ubicada en plena naturaleza, integrada ecológicamente con el paisaje.
·      Comunicada con el resto de comunidades de su entorno, tanto en los accesos como de forma intelectual.
·      Dotada de construcciones ecológicas, realizadas con los materiales que proporciona el entorno: piedra, barro, madera, fibras vegetales, etc.
·      Dotada de construcciones diseñadas con criterios bioclimáticos y sostenibles, eficientes energéticamente, aisladas con elementos naturales y provistas de sistemas recuperadores de energía y residuos.
·      Cultivos ecológicos para el sustento de sus miembros y para el intercambio con las comunidades vecinas.
·      Con suministro de agua natural limpia: lluvia, manantiales, ríos, lagos o procedente de condensación atmosférica.
·      Con suministros de energía limpia y renovable: eólica, solar, geotérmica, biomasa, electrolisis, magnética, electromagnética, subatómica, etc. complementados con sistemas eficientes y ecológicos de almacenamiento de energía para adecuar los ritmos de producción y consumo.
·      Con programas de salud basados en la alimentación sana, el ejercicio saludable y los remedios naturales.
·      Con programas educativos basados en el desarrollo de la inteligencia, la observación, la creatividad, el juego y las artes.
·      Con actividades productivas de tipo artesanal, ecológicas, no-contaminantes, sensibles a las necesidades propias y de las comunidades del entorno (unos 100-150 Km).
·      Dotada de sistemas de tratamiento de residuos.
·      Con sistemas de gestión mediante asambleas en cascada, según el tamaño y estructura de la comunidad.
·      Gestión asamblearia de los asuntos económicos de la comunidad. Utilización del dinero en formas no especulativas, incluyendo la abolición de cualquier tipo de préstamo con interés.
·      Incorporación de la meditación a las actividades individuales y colectivas.
·      Adopción de técnicas vanguardistas: Waldorf, Dragon Dreaming, Brainstorming, Teatro evolutivo, etc.
·      Estructura productiva basada en: Producir, Enseñar, Aprender y No-Hacer (creatividad).
·      Organización de Jornadas, Talleres, Estancias, para divulgar métodos a otras comunidades e intercambiar soluciones y enfoques.
·      Abolición del desempleo como concepto. Planificación inversa: asignación básica social y responsabilidad de la ocupación y de la aportación individual por parte de la comunidad, no del individuo.
·      Orientación a la autosuficiencia, pero contemplando aportaciones de valor entre comunidades como forma de complementar y reforzar la estructura económica de la comunidad.
·      Construcción de espacios de alojamiento y salas de exposición para visitantes que estén interesados en los métodos y procedimientos que se hayan incorporado a la vida de la comunidad.

… la lista está incompleta… en espera de aportaciones.

El mundo INTransition. La resiliencia empieza por uno mismo.



Los distintos proyectos y comunidades transicionistas que han empezado a surgir por todo el mundo, se basan en una idea, en un concepto maestro: la resiliencia. Se trata de una palabra poco utilizada en nuestro idioma (español), aunque procede de un verbo en latín que significa literalmente rebotar, recuperar la posición después de un impacto.
En nuestra cultura se utiliza poco, o nada, y quizá por ello resulta que no hemos cultivado apenas las cualidades inherentes a la resiliencia. Los ciudadanos y comunidades no hemos dedicado el tiempo y la energía necesaria para hacernos resilientes. Más bien todo lo contrario: somos demasiado vulnerables, demasiado dependientes, estamos demasiado a merced de otras entidades, fuerzas e intereses en los que ciframos nuestro bienestar y nuestra supervivencia, … y así nos va.

La resiliencia, como conquista cultural y social implica madurez, consciencia, independencia, autosuficiencia, solidaridad, generosidad, protección, confianza sensata y bidireccional, responsabilidad, previsión, respeto por el medio ambiente y por nuestros compañeros de viaje, sentimientos de unidad con toda forma de vida, equilibrio y armonía con todo lo que existe, conservación y regeneración de los recursos, aprovechamiento e investigación de todo lo que la Naturaleza nos da generosa y gratuitamente, para que lo utilicemos sin esfuerzo y sin sacrificio alguno por nuestra parte. La lista podría continuarse, el trabajo es interesante, excitante e interminable. La recompensa es la supervivencia, la sostenibilidad de nuestros proyectos y la herencia que dejaremos a las próximas generaciones en forma de un planeta más limpio y sano que el que hemos recibido.
Lo contrario, interese a quien interese, parece que se podría resumir en pocas palabras: miseria, ignorancia, caos social, enfermedades, guerras y, al final, la esclavitud y la extinción de la especie humana tal y como la conocemos.

Los primeros transicionistas en Totnes (Reino Unido), allá por el mes de septiembre de 2006, tomaron conciencia y comenzaron a relizar debates abiertos y públicos sobre dos temas principalmente: el fenómeno conocido como “peak oil”; es decir, el comienzo de las dificultades por la creciente escasez de combustibles fósiles y su previsible encarecimiento, y las vicisitudes del “cambio climático”. Ante ambas amenazas, idearon la necesidad de un proceso de transición hacia un modelo de sociedad basado en los principios de la resiliencia y de la sostenibilidad.

Solamente se conoce una estructura biológica que se caracterice por la pretensión del crecimiento ilimitado: se trata del cáncer y es sabido que, en lugar de lograr su objetivo, suele alcanzar la destrucción del organismo anfitrión y de ella misma con todos sus componentes; las células cancerosas. Los únicos casos en que esto no ocurre es cuando el organismo anfitrión logra destruir antes este tipo de tejido enfermo y librarse de su destructiva existencia.
En palabras del economista chileno Manfred Max-Neef, Premio Nobel de Economía Alternativa: “el crecimiento debe ser limitado, lo que puede y debe ser ilimitado es el desarrollo”.
Efectivamente, los individuos y las comunidades deben aspirar a desarrollar su potencial hasta el infinito, pero deben limitar su crecimiento, su tamaño, en armonía con su entorno, los recursos disponibles y su ritmo de regeneración.

Las preguntas inevitables que surjen son: ¿y ahora qué hacemos?, ¿por dónde empezamos?, ¿cómo conseguimos que todo el mundo tome conciencia y se comprometa?, ¿cómo conseguimos que las corporaciones y los gobiernos colaboren? Y ninguna de ellas tiene una respuesta sencilla.

Una de las primeras tentaciones es usar la técnica del avestruz: negar el problema y así pretender que no tenemos que tomar ninguna decisión ni llevar a cabo ninguna acción. Una parte de la población optará por esta alternativa. Quizá otra parte de la población reconocerá el problema pero esperará que sean otros quienes tomen las decisiones y resuelvan el problema. Con estos dos grupos es evidente que no se puede contar para una participación constructiva en cualesquiera proyectos y objetivos que se definan para adaptarse a los retos y cambios que seguramente será necesario adoptar.

Hace algún tiempo leí que los humanos, ante un conflicto que les supera, pueden elegir uno de estos caminos: la locura, la enfermedad, la muerte, o la consciencia evolutiva. Solamente los individuos que han aprendido a liberarse del miedo eligen como primera opción la consciencia que les permita comprender, evolucionar y manejar la situación.

El paradigma transicionista es hijo de la cultura anglosajona (¡que inventen ellos!, que diría nuestro querido y recordado Unamuno), mucho más orientada a la previsión y al trabajo comprometido y responsable. Nuestra cultura mediterránea, por el contrario, está más próxima a la improvisación y a la indolencia un poco temeraria.
No estamos capacitados para juzgar, puesto que ambas culturas han sobrevivido a graves conflictos, cada una con sus métodos, pero hay que reconocer que existen grandes diferencias y que suele ser útil aprender de otros aquello en lo que somos más débiles. A cambio, seguramente podremos aportar a los colectivos transicionistas de todo el mundo nuestra creatividad y nuestro enfoque indolente hacia los problemas y hacia la vida (parece ser que el “dolce fare niente” de nuestros hermanos italianos es la madre de la creatividad), nuestra afición a los caminos del mínimo esfuerzo y nuestra proverbial capacidad de improvisación que nos han proporcionado momentos históricos de genialidad y liderazgo.

Lo importante es que, entre todos, encontremos las fórmulas que nos permitan sobrevivir con las máximas garantías y mínimo sufrimiento. Las próximas generaciones están esperando que hagamos bien nuestro trabajo.

Para ser resilientes, tenemos que empezar a identificar seriamente nuestras necesidades básicas e irrenunciables, y todo ello requiere analizar minuciosamente nuestro estilo de vida para determinar de qué podríamos prescindir en caso de emergencia sin que nuestra vida se encontrara en grave peligro.

Es como cuando uno cambia de casa. La mudanza obliga a preguntarse qué es lo que vamos a necesitar trasladar y qué cosas ha llegado el momento de dejar atrás. Al crecer, inevitablemente, hay hábitos y objetos que se quedan por el camino. Tratar de arrastrarlos con nosotros solamente representarían un pesado lastre y un riesgo para el éxito del proceso.

Se requiere una renovada, o redescubierta, capacidad de diálogo, de análisis, de acuerdo, de cooperación. Se necesitarán conclusiones individuales, pero también colectivas. La convocatoria ya está hecha. Las campanas han sonado y habrá que construir espacios de diálogo y asamblea. Seguramente, deberemos reinventar las comunidades y grupos de interés pequeños, manejables, a escala humana, no corporativa. Si el reto es importante para los individuos, las empresas y corporaciones, sobre todo las de gran tamaño, no lo tienen más fácil. Su supervivencia está incluso más comprometida que la humana, porque sus valores e intereses suelen ser mucho más estrechos: dependen casi exclusivamente del beneficio económico y su resiliencia es bastante escasa porque su existencia se ha basado en la extracción masiva de riqueza de la sociedad, y si no consiguen la ración prevista, mueren.

La resiliencia humana depende del sustento, de la energía, del abrigo, pero también de la educación, de la salud, de las comunicaciones, etc.
Ciertas comunidades descubrirán necesidades específicas y otras deberán reformular sus requerimientos para garantizar su supervivencia y sostenibilidad. Probablemente será necesario recuperar la escala humana (lo pequeño es hermoso) y habrá que volver a leer los clásicos para recordar cómo se vivía antes de la globalización y el neo-liberalismo, incluso antes de que se inventara el dinero y los “mercados”. Tendremos que volver a definir nuestros valores y prioridades. Nada de esto es nuevo: lo hemos hecho a medida que hemos ido creciendo, ahora es el momento de aplicarlo a escala colectiva y de aprender a cooperar para prepararnos ante escenarios en que tendremos que apoyarnos entre todos y descubrir que generosidad y supervivencia están mucho más próximas que lo que nos habían enseñado.

domingo, 6 de octubre de 2013

IMAGINO UN MUNDO…



PAZ Y JUSTICIA

·      Imagino un mundo en paz.
·      Imagino un mundo en el que impera la justicia y en el que la verdad brilla con luz propia.
·      Imagino un mundo en que la justicia se basa en la restitución del daño causado.
·      Imagino un mundo en que la paz se cultiva como la única opción.
·      Imagino un mundo en que nadie es una amenaza para su vecino.
·      Imagino un mundo en que se acaban las guerras por falta de asistencia.
·      Imagino un mundo en que la delincuencia disminuye porque no es rentable.
·      Imagino un mundo en que si quieres paz, siembras paz, cultivas paz y recoges paz.
·      Imagino un mundo en que los jueces deban experimentar de incógnito las cárceles.
·      Imagino un mundo en que la justicia está basada en la verdad, no en el procedimiento.
·      Imagino un mundo en que las penas duran el tiempo que dura la restitución del daño.
·      Imagino un mundo en que los delitos prescriben cuando se subsana el daño causado.

CONVIVENCIA

·      Imagino un mundo en que los seres humanos viven en armonía y disponen de todo lo necesario para desarrollar sus vidas.
·      Imagino un mundo en que es más importante ser que tener.
·      Imagino un mundo en el que florecen las comunidades humanas en perfecto equilibrio entre ellas y con el maravilloso planeta que nos acoge.
·      Imagino un mundo en el que los seres humanos cuidan unos de otros, independientemente de su color, lengua, sexo, edad o cultura.
·      Imagino un mundo en que las comunidades humanas cuidan unos de otros en una red que cubre todo el planeta.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos saben que su bienestar depende del bienestar de todos los demás.


EDUCACION

·      Imagino un mundo en el que la información y el conocimiento son patrimonio innegable de toda la Humanidad.
·      Imagino un mundo en que las cárceles han sido sustituidas por escuelas, universidades y centros de investigación.
·      Imagino un mundo en que las personas disponen de tiempo, espacio y libertad para cultivar las ciencias, las artes y la cultura.
·      Imagino un mundo en que las armas han sido sustituidas por libros.
·      Imagino un mundo en que los niños van a la escuela a enseñar a los adultos.
·      Imagino un mundo en que la educación se basa en la verdad, el respeto y la dignidad.

ENERGIA

·      Imagino un mundo en el que la energía necesaria para nuestro desarrollo es gratuita, abundante y renovable.
·      Imagino un mundo en que se obtiene todo tipo de energía por procedimientos limpios y sanos.
·      Imagino un mundo en que todo el mundo dispone de la energía necesaria, como del aire para respirar.
·      Imagino un mundo que aprovecha todas las formas de energía que la Tierra nos regala.

MEDIO AMBIENTE

·      Imagino un mundo en que el planeta se encuentra en perfecta armonía con la humanidad que lo habita.
·      Imagino un mundo en que los cuatro elementos colaboran fraternalmente con la Humanidad.
·      Imagino un mundo en que el sol, el fuego, el agua, el aire y la tierra son patrimonio de la Humanidad.
·      Imagino un mundo en que se cultiva el silencio como la más sublime de las músicas.

SOCIEDAD / PARTICIPACION SOCIAL

·      Imagino un mundo en que los ciudadanos son libres y participan creativamente en los asuntos que afectan a todos.
·      Imagino un mundo en que los medios de comunicación de masas ya no son útiles porque todos saben reconocer sus mentiras.
·      Imagino un mundo en que los políticos buscan trabajo porque los ciudadanos se ocupan de sus asuntos.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos jamás renuncian a su dignidad.
·      Imagino un mundo en que a los ancianos se les respeta por su experiencia y sabiduría.
·      Imagino un mundo en que a los adultos se les respeta por su ética y su responsabilidad.
·      Imagino un mundo en que a los jóvenes se les respeta por su entrega, su generosidad y su valentía.
·      Imagino un mundo en que a los niños se les respeta por su alegría, frescura e imaginación.
·      Imagino un mundo en que hombres y mujeres colaboran sin competir entre ellos.
·      Imagino un mundo en que a todos se les valora por su potencial, no por sus circunstancias.

ECONOMIA

·      Imagino un mundo en que los bancos buscan alguien que quiera utilizar su dinero.
·      Imagino un mundo en que los bancos se esfuerzan por ser útiles a la sociedad.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos gestionan su riqueza a salvo de los bancos.
·      Imagino un mundo en que las comunidades humanas controlan directamente la riqueza que generan.
·      Imagino un mundo en que los especuladores se roban entre ellos.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos saben distinguir la verdad del engaño.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos saben distiguir lo verdadero de lo falso.
·      Imagino un mundo en que hay suficientes recursos para todos.
·      Imagino un mundo en que se pagan impuestos por la riqueza que no sirve al bien común.
·      Imagino un mundo en que se pagan impuestos por la tierra y la riqueza que se acaparan.
·      Imagino un mundo en que se pagan impuestos por el dinero que se detrae de la sociedad.
·      Imagino un mundo en que es delito provocar o aumentar la pobreza.
·      Imagino un mundo en que las empresas se valoran por la riqueza que reparten, no por la que acaparan.


SALUD

·      Imagino un mundo en que todos disponen de alimentos sanos, agua pura y aire limpio.
·      Imagino un mundo en que todos los ciudadanos pueden disponer de una vivienda digna y saludable.
·      Imagino un mundo en que los médicos se ocupan de la salud y de la vida.
·      Imagino un mundo en que los médicos deban experimentar, de incógnito, los hospitales.
·      Imagino un mundo en que la salud se basa en la paz interior y en la felicidad.
·      Imagino un mundo en que la salud se asegura desde el alma.
·      Imagino un mundo en que la salud se apoya en el juego y el ejercicio al aire libre.

TRABAJO

·      Imagino un mundo en que todos los individuos hacen generosa y libremente lo que saben hacer, y todos encuentran lo que necesitan.
·      Imagino un mundo que ha cambiado la competencia por la cooperación.
·      Imagino un mundo en que un ciudadano sin trabajo es un drama para la sociedad.
·      Imagino un mundo en que un ciudadano sin ocupación es un derroche injustificable.
·      Imagino un mundo en que la sociedad lamenta profundamente cuando no consigue que los ciudadanos produzcan riqueza.
·      Imagino un mundo en que los ciudadanos no consienten su propia explotación.

ESPIRITUALIDAD

·      Imagino un mundo en que los ángeles y las personas caminan juntos y no se les distingue.
·      Imagino un mundo en que Internet sólo se usa para difundir anuncios, porque todas las almas y mentes ya están interconectadas.
·      Imagino un mundo en que cada persona ha conseguido conectar con su Dios interior en perfecta armonía con sus vecinos.
·      Imagino un mundo en que los templos son lugares para la alegría y la celebración sin fronteras.

Activismo Social 4.0



ACTIVISMO SOCIAL 4.0

Estamos en la era de las redes, del ciberespacio, de la cibersociedad, también reconocida como un conjunto de redes-sociales. Las estructuras cambian, la mentalidad cambia y los hábitos, tanto individuales como colectivos también están abocados al cambio.

Heráclito, hacia el año 500 a.C., defendía el paradigma del cambio incesante, mientras que su oponente Parménides se empecinaba en el inmovilismo. A estas alturas, parece que Heráclito estaba más acertado aunque, según se mire, también sabemos que todo cambia para que todo siga igual.

Por la misma época, siglo V a.C., se inició en la antigua Grecia el sistema de gobierno que se ha hecho tan conocido: la democracia. Para ser rigurosos habría que llamarla democracia 1.0, porque fue la primera versión de tal sistema político. La verdad es que a los griegos de aquella época les debemos casi todo en lo que se basa nuestra civilización. ¡Qué ingrata es la Historia! ¡Qué humillante e innecesaria resulta la miseria con que se ha aplastado al pueblo griego en nuestros días! Pero tenemos que reconocer que nada ocurre por casualidad y que, además, todo ocurre para un bien mayor. Solamente nos falta perspectiva, y paciencia para reunir todos los datos.

Sin ser demasiado rigurosos con la Historia (ése es el voto de los historiadores) podemos establecer que la democracia 1.0 tuvo un largo periodo de olvido: la Edad Media, el Renacimiento y parte de la Edad Moderna. Largo periodo en que la Monarquía le tomó el relevo.
Podríamos decir que fue en la Revolución Francesa (1789) cuando se recuperó la fórmula de la democracia y se instauró la segunda versión; es decir, la democracia 2.0. Todas las democracias instauradas desde entonces se basan y toman como referencia la democracia 2.0 redefinida junto al silbido de la guillotina.

Hicieron falta 2 Guerras Mundiales, ya en el siglo XX, para que la democracia, conviviendo a veces con su antagonista la monarquía, entrara en su tercera y descafeinada versión. La democracia 3.0 que se ha desdibujado desde entonces, con algunas honrosas excepciones en los países nórdicos, sufriendo enorme degradación y desnaturalización respecto a las versiones creadas por los filósofos griegos y por los revolucionarios franceses.

El activismo social también ha experimentado un largo proceso evolutivo, desde el activismo 1.0 que pretendió acabar con la esclavitud en tiempos romanos de Espartaco, la Humanidad se ha rebelado contra la injusticia casi siempre con métodos violentos. Lógicamente, los poderosos, los más proclives a practicar la injusticia, enseguida se dieron cuenta y se dotaron de ejércitos y policías preparados para sofocar, con mucha más violencia, cualquier protesta legítima de sus víctimas. Ya en tiempos de Platón, que no era precisamente un matón de barrio, escribió y formuló la inevitabilidad de la ejecución del tirano por el pueblo que éste se había esforzado en oprimir.

Abusando de la licencia que nos exime del rigor histórico, diríamos que la Revolución Francesa, con su incansable guillotina, instauró la segunda version: el activismo social 2.0, como lo denominaríamos en nuestra jerga cibernética.

Avanzando el cursor de la Historia llegamos a encontrarnos con otra forma innovadora de protestar, cuyo padre innegable es Mahatma Ghandi: el activismo social 3.0 consiguió sacudirse para él y para todo el pueblo de la India el yugo opresor de, nada más y nada menos que, El Imperio Británico, sin disparar un solo tiro y sin cortar una sola cabeza. A cambio, él mismo fue asesinado violentamente, pero su legado histórico aún no ha sido superado y no se puede negar que ha creado escuela. Ghandi es el arquetipo viviente del Pacifismo.

Y así llegamos a nuestro tiempo. El panorama social, político y económico ha cambiado muchísimo. Los acaparadores del poder han aprovechado la escuela de los siglos, seguramente espoleados por la lección que aprendieron bajo la guillotina, han sofisticado muchísimo sus métodos de expolio, opresión y represión empleados con la población, con los ciudadanos de los que viven y a los que necesitan en muchos más sentidos de los que se atreverían a reconocer.

Y nosotros, los ciudadanos, nos hemos visto abocados a tener que preparar rápidamente una próxima versión de nuestro activismo social: el activismo social 4.0 debe conseguir librarnos de las modernas formas de esclavitud a las que parece que pretenden reducirnos. Nuestros opresores están obsesionados con el control de la población, pero se encuentran en un callejón sin salida, porque necesitan a esa población como el aire que respiran. Tienen, al parecer, el proyecto de reducir sensiblemente la población mundial, pero saben que no pueden excederse porque necesitan un mínimo volúmen crítico que soporte y mantenga en pie el mundo que ellos necesitan para vivir en la forma que se han acostumbrado a vivir.

Los ciudadanos nos encontramos ante la obligación moral, cultural y evolutiva de superar los hitos de nuestros predecesores. No nos podemos permitir una revuelta como la de Espartaco, ni como la de los Revolucionarios de la Bastilla, y parece que las técnicas de Ghandi tampoco están resultando demasiado eficaces, porque los que aspiran a controlar el mundo han dejado de respetar ninguna de las Declaraciones de Derechos o de las Constituciones que los ciudadanos nos hemos esforzado por redactar, defender y hacer cumplir en estos últimos siglos.

Se diría que aquellos que aspiran a controlar el mundo, (parece que apenas representan el 1% de la población mundial), han comenzado una espiral de provocación y agresión en todos los frentes con el fín de forzar una manifestación violenta de la población que les daría la justificación para llevar a cabo el verdadero exterminio que les gustaría ejecutar.

No falta quien reconozca que estamos ante la Tercera Guerra Mundial. La diferencia es que, en esta ocasión, la guerra reúne una serie de características novedosas:
1 – No ha sido declarada, y parece que no va a ser reconocida oficialmente.
2 – Aunque se habla de una supuesta guerra contra el Terrorismo, el enemigo de los que aspiran al control mundial es el resto de la población. En este ocasión no se trata de una guerra entre países, ni entre culturas, ni siquiera entre religiones.
3 – La Justicia (los tribunales y las leyes) y la Verdad (el periodismo y los medios de comunicación), parece que han sido neutralizados con bastante antelación.
4 – El verdadero campo de batalla, en este caso, es la mente de la humanidad. Curiosamente, eso indicaría que nuestros adversarios no son humanos, pero esa es una hipótesis que habrá que explorar en otro momento.
5 – El objetivo parece ser el control, en primer término, de la mente humana, y el instrumento que se ha perfeccionado de formas muy sofisticadas es el MIEDO, combinado hábilmente con la ignorancia. Nuestros adversarios son muy conscientes de las enseñanzas de algunos de los maestros que han ilustrado a la Humanidad: La Verdad os hará libres.
6 – Para controlar todos los resortes del MIEDO, los que aspiran al control del mundo se han aplicado a tomar posiciones en todas las áreas que permiten controlar a la población: la alimentación, la educación, la salud, el medio ambiente, la energía y el dinero. No parece que se hayan dejado ningún cabo suelto. Y, sin embargo, su plan falla por la base y,  obviamente, ellos lo saben.

La hipótesis de que nuestros adversarios no son humanos parece que se sustenta en las siguientes circunstancias:
-         los seres humanos somos creadores. La mente humana es de naturaleza creadora y tiene el poder de producir la manifestación de aquello en lo que fija su atención, sin importar el efecto que ello produzca en el propio creador.
-         los seres humanos formamos parte de una densa red que nos mantiene unidos entre nosotros y con todos los seres que forman parte de la Naturaleza, el Planeta Tierra y una cierta zona del Universo que apenas empieza a vislumbrar nuestra Ciencia. Precisamente la Física Cuántica, ha establecido sin lugar a dudas la existencia de dicha Red, que se conoce como Holograma Cuántico, y algunos otros nombres a cual más exótico y sugerente, como El Campo (The Field).
-         Esa Ciencia de vanguardia también ha establecido que el ADN humano tiene una influencia decisiva en la organización de la ENERGÍA y en la estructuración de lo que hemos estado denominando la MATERIA. Todo ello conectado y gobernado desde la mente y el corazón de ese ser, pretendidamente débil e  insignificante, que es el SER HUMANO.
-         En resúmen, parece que el mundo que conocemos y que percibimos con nuestros sentidos físicos no es otra cosa que una creación mental. En definitiva, la Mente de la Humanidad, a la que parece que estamos conectados individualmente, es la responsable de todo lo que conocemos, disfrutamos y padecemos.
-         El factor clave es que todo lo que esa mente acepta, registra, recoge, observa; aquello en lo que nuestra mente se concentra, acaba formando parte de nuestra experiencia, tanto individual como colectiva.
-         Otro factor clave es la consciencia. El ser humano puede utilizar su poder creador en función del conocimiento y consciencia que pueda llegar a tener acerca del proceso. Sin embargo, el efecto creador de la mente humana no depende de que opere bajo la luz de la consciencia o entre las brumas del inconsciente, sea éste individual o colectivo.
-         En definitiva: parece ser que nuestros adversarios no disponen de ese poder creador, porque en tal caso no nos necesitarían y hace tiempo que habrían exterminado a la raza humana sin ningún tipo de escrúpulo. Por el contrario, nuestros adversarios necesitan imperiosamente utilizar nuestro poder creador pero, de preferencia, escondidos y protegidos por nuestro desconocimiento del proceso.
-         Para ello han ideado astutos procedimientos con los que consiguen exponernos a ciertas imágenes e ideas, sobre todo imágenes, ya que se registran en su mayoría de manera inconsciente, y que contienen todos los elementos que ellos quieren incluir en su mundo. Juegan con el desconocimiento y el miedo para conseguir nuestra participación involuntaria e inconsciente en el proceso, pero no por ello menos eficaz. Sin embargo, cada vez hay más individuos en nuestro planeta que conocen este mecanismo y que están empezando a divulgarlo y a experimentar conscientemente con su utilización.
-         Quizá se deba a  que nuestros adversarios han violado la sagrada norma del Libre Albedrío, vigente en nuestro Universo como garantía y protección del experimento creador en el que parece que estamos participando desde hace incontables miles de años. Como consecuencia, y por efecto de los ciclos de evolución de las galaxias, se ha liberado todo el conocimiento que estos seres, obsesionados con el control del mundo, se han esforzado en ocultar y en distorsionar para mantener a la Humanidad en una ignorancia que les ha sido muy útil a lo largo de la Historia.
Resumiendo: parece que la Tercera Guerra Mundial es mental, que el grupo agresor, el 1% de la población, necesita por una parte controlar y reducir el tamaño del 99% restante para ser capaces de ejercer su control sin renunciar al poder creador de la población superviviente, poder creador que necesitan para su supervivencia a todos los niveles, e incluso para llevar adelante sus planes hasta en los más mínimos detalles.

Así pues, hace ya algún tiempo que nos hemos sumergido en el proceso de formular y poner a punto nuestro Activismo Social 4.0, también de carácter mental y ejecutado por una Humanidad unida e informada, cada vez más experimentada y consciente de su poder y de su capacidad creadora. Y, además, sabiendo que contamos con la ayuda y el apoyo de innumerables civilizaciones interesadas y expectantes por asistir a las conclusiones del experimento creador del que formamos parte.

Nuestras armas, en este caso, y se descubren nuevas armas cada día, a cada paso, a cada nueva incorporación consciente a la Humanidad Despierta, son de una nueva generación:

-         Cada vez somos más conscientes de que todos los humanos estamos unidos, conectados y formamos parte de una misma, única y poderosa mente creadora; algo que en otros tiempos hemos llamado Dios.
-         Cada vez somos más conscientes de las vías por las que nos suministran las imágenes con las que consiguen que creemos el mundo que les interesa y que necesitan nuestros adversarios. Concretamente, se trata del cine y la televisión. Nuestra mente creadora opera a partir de pensamientos, sentimientos e imágenes, y nuestros adversarios han aprendido a suministrarnos directamente las elaboradas escenas que son de su interés. Nuestra defensa es ignorar dichas imágenes o desactivarlas con un sencillo acto de nuestra voluntad consciente. Dicha defensa resulta mucho más eficaz cuando se sustituyen las imágenes propuestas por otras que consolidan una realidad que anula y sustituye las expectativas de nuestros adversarios.
-         Cada vez somos más conscientes de nuestro poder creador y del hecho de que las creaciones programadas por nuestros adversarios se deshacen en el polvo cósmico cuando dejamos de sostenerlas con nuestro pensamiento, cuando dejamos de experimentar ningún tipo de sentimiento o enfoque en ellas.
-         Cada vez somos más conscientes de que no conviene luchar contra lo que queremos eliminar o, simplemente, contra lo que no nos interesa conservar. Solamente tenemos que enfocarnos en su opuesto o, sencillamente, en algo que nos interese, tanto individual como colectivamente.
-         Cada vez somos más conscientes del efecto de masa crítica que juega a nuestro favor. Solamente hace falta una fracción del 1% de la población para que el efecto se extienda instantanea y automáticamente al resto de la población. Se conoce como el Efecto del Centésimo Mono, denominación que procede del hallazgo que se llevó a cabo estudiando comunidades de primates.
-         Cada vez somos más conscientes de que formamos parte de un Holograma Cuántico, y que cada uno de nosotros tiene toda la complejidad de la totalidad del holograma. Esto significa que la adquisición de consciencia en un solo átomo, o individuo, del holograma, automáticamente se replica y se encuentra disponible en todos los demás átomos o individuos del mismo holograma. No hay que hacer planteamientos de masas, no es necesario. El trabajo individual es útil, significativo y accesible para toda la comunidad humana a través de dicho efecto holográfico.
-         Cada vez somos más conscientes de que no tenemos que ocuparnos de nuestros adversarios, precisamente NO TENEMOS QUE PENSAR SIQUERA EN NUESTROS ADVERSARIOS. En su lugar, sólo tenemos que enfocarnos en la clase de mundo que queremos, y nuestros adversarios y sus pretensiones se disolverán en el vacío interestelar, volviendo a formar parte de la infinita reserva de energía con la que nosotros, por ejemplo, llevamos a cabo nuestras creaciones.

Otra gran ventaja de nuestro Activismo Social 4.0 es que, según parece, no va a requerir una versión 5.0. Entramos definitivamente en una nueva dimensión de la Humanidad, y seguramente nos esperan nuevos e interesantes proyectos en los que aplicar todo lo que hemos aprendido acerca de nuestra verdadera naturaleza creadora, de nuestra conexión con el Universo y de nuestro infinito potencial de desarrollo.